viernes, 25 de abril de 2008

Conciertos del pasado, cap. I: Phil Collins, 22/04/95, Estadio River Plate



Aclaración inicial:

Lo que pretendo con esta sección es hacer breves revisiones de algunos de los incontables recitales que he presenciado hasta hoy; aunque, valga la aclaración, no me abocaré solamente a los más sobresalientes o los que más impacto hayan causado en mí, así como tampoco emplearé un orden cronológico para tal fin. Simplemente pretendo registrar por escrito unas breves impresiones acerca de los eventos en cuestión, para lo que seré ayudado no sólo por mi memoria, sino por un interesante archivo de recortes de diarios, revistas, suplementos y, desde ya, la valiosa data disponible en la red.

Revisión propiamente dicha

Digan lo que quieran, pero estuve en uno de los dos conciertos que el cantante y baterista de Genesis –banda que adoro– brindó allá por abril de 1995, en el marco de un inédito (y variopinto) aluvión de visitas internacionales.

Si bien mis padres –con quienes he asistido a ese show– me han torturado desde la panza con la voz aguda del calvo, para aquel momento, con mis 16 años a cuestas, ya contaba desde hacía mucho tiempo con un gusto propio bastante bien definido, lo cual no me impide hoy día reconocer, admitir, confesar –si se quiere–, que:

a) El disco en vivo de Collins (Serious Hits Live, 1991) me resulta irresistible.
b) But Seriously… (1989) me parece bueno.
c) Una de mis últimas adquisiciones en vinilo fue No Jacket Required (1985), otra comercial, aparatosa, bailable y melosa muestra de lo que fue la música complaciente de los '80.

De modo que asistir a ese interesante concierto no fue ningún oprobio; por el contrario, he disfrutado bastante de la interpretación en directo de esas canciones escuchadas hasta el hartazgo en las FM y en el viejo tocadiscos heredado de los ‘70. Sólo por mencionar algunas, el impecable pero previsible setlist incluyó perlas de la música adulta como “Don’t Lose my Number”, “One More Night”, “In the Air Tonight”, “Another Day in Paradise”, “Sussudio”…; todos hitazos ejecutados de manera correcta por una numerosa y aceitada banda que contaba entre sus filas al bajista Nathan East y al guitarrista de apoyo de Genesis, Daryl Stuermer.

Desde ya que un show de estas características no tenía reservada absolutamente ninguna sorpresa; pero vaya si valió la pena haber ido a ver a un sobrio (cuándo no) Phil Collins desplegar su potencial como solista ante un público mayormente maduro, contemplativo, aburrido, mocasinero, que colmó por dos noches el Estadio River Plate, al que ví por vez primera partido a la mitad a raíz de la presencia de un mal llamado sector “VIP”.

6 comentarios:

Peluxx Hangover Cardonexx dijo...

Gracias por sacarme del closet:

Yo también fui y lo negué por años.

También oculté que fui a ver a Bon Jovi, y debo decir que nunca vi a nadie que tuviera ojos tan pequeños.

Perry Mastrángelo dijo...

Jajaja...

igual tengo algo mucho peor para admitir, y directamente es para cagarme a trompadas:

no sólo no fui a ver a David Bowie en Ferro (1997), sino que ese mismo día me apersoné en Dr. Jeckill para ver a ¡¡Attaque 77, quienes llegaron tarde porque oooopss... habían estado en Ferro viendo al Duque!!

(y lo de Ralph Halfville fue aún más alevoso: ¡no sólo no fue, sino que lo escuchó por radio y lo grabó (y le copó)!

Perdón Ralph por sacarte del closet.

Peluxx Hangover Cardonexx dijo...

Que confesión....

Volviendo al ex-Genesis, luego de repasar mentalmente el recital y recordar lo somníferos que fueron algunos de sus lentos hits, creo que bien podría llamarse Pill Collins.

Perry Mastrángelo dijo...

Sí, de hecho se han adelantado a vos: en la contratapa de la edición argentina de "The Lamb Lies Down on Broadway", además de omitir a Peter Gabriel, han puesto "Pill Collins".

ralf halfville dijo...

Jajajaja, es cierto lo de Bowie. dormí como un pelotudo!. Pero bueno, por lo menos ví en vivo a Horacio Guarany en la Fiesta de la Carne, en Azul jaja. En serio!. El cóctel de marihuana con carne y vino tinto de damajuana lo convirtieron en algo muy bueno.
El recital del pelado Collins fue muy bueno, aunque no ví nada porque estaba en la popular. Creo que fue el primer recital al que asistí un día Lunes.

Perry Mastrángelo dijo...

¡Qué memoria! No recordaba que fue un lunes.