viernes, 4 de julio de 2008

Conciertos del pasado, cap. II: Page & Plant, 26/1/96, Estadio Ferrocarril Oeste




La primera y –hasta ahora– última vez que gané algo, no fue sino la entrada para ver a Page & Plant en el estadio de Ferro, y creo que tal premio tuvo que ver con la tremenda cantidad de tiempo que me sobraba en aquel momento (tenía 17 años), lo que había permitido constituirme en un fiel oyente del programa nocturno Tiempos Violentos, conducido por Alejandro Nagy, y emitido por Rock & Pop.

En fin, sólo tuve que llamar y contestar a la pregunta “¿Cuál es el nombre completo de Jimmy Page?”, respuesta que le debo a mi amigo Ralph Halfville, una biblia zeppeliniana en tiempos de no-internet. Festejé la afortunada adquisición del ticket, si bien hubiese pagado la entrada de buena gana; pero luego me desilusionó un poco el hecho de que en los días subsiguientes, ya cercanos al show, el reparto de entradas gratuitas se disparara de manera inédita, llegando incluso al vil canje de 10 tapitas de gaseosa por un pase al espectáculo.

De cualquier modo, aquella calurosa noche de enero presentó a la mitad de Led Zeppelin revolviendo el pasado mediante una recreación potente, prolija, de una veintena de perlas del glorioso cuarteto inglés; algunas de las cuales incluso habían sido revestidas de nuevos arreglos, estrenados un tiempo antes en el unplugged para MTV y plasmados en el disco No Quarter (1994): es el caso de “Kashmir” (con una orquesta de músicos egipcios), “No Quarter” (acústica), “Gallows Pole” y "Since I've been Loving You", que contó con el aporte de miembros de la Filarmónica porteña.

El resto de las interpretaciones resultó bastante fiel respecto de los arreglos originales, calcados por una muy precisa base de sesionistas, por supuesto relegada por el toque de distinción de un Jimmy Page siempre brillante, mágico, explosivo; y un Robert Plant cuyo garguero pedía socorro desde temprano, pero con mucha entrega y presencia.

Así, el dúo realmente logró conmover los cimientos del estadio de Caballito disparando potentísimas versiones de “The Wanton Song”, “Bring it on Home”, “Heartbreaker” (primeros tres temas), “Babe I’m Gonna Leave You”, “Whole lotta Love”, mientras el público deliraba y, cada tanto, deslizaba un “olé olé olé Bonzo, Bonzo” in memoriam del ausente verdugo de los parches.

“Black Dog” y “Rock and Roll” pusieron el broche de oro a una noche inolvidable para tres generaciones de rockeros que habían podido oir esas canciones de la mano de lo más parecido a Zeppelin que se podía pedir hasta ese momento. Una velada bien inaugurada por Peligrosos Gorriones y The Black Crowes, que dejó a esos jóvenes de ayer y de hoy soñando con la reunión (léase, la inclusión del gran John Paul Jones en el equipo)… que se concretaría recién once años después, pero ¡opss!, sin gira.

4 comentarios:

Peluxx Hangover Cardonexx dijo...

Yo lo único (y último) que gané, fueron 10 pesos al Chaco Trak cuando tenía 16 años.

Después compré un perfume, para una novia, fui a los video juegos y lo perdí. Luego perdí a la novia.

Gracias por abrir una vieja herida.

ralph halfville dijo...

Gran recital. No lo olvidaré jamás! No puedo describir con palabras lo que significa Led Zeppelin para mí.

Anónimo dijo...

Espectacular recital. Estuve ahí. Todavia conservo en VHS el recital completo que pasaron por muchmusic con Cesar Rodriguez Fuentes (o algo así, era el de voz finita de la Heavy Rock and Pop).
slds
Alejandro

Perry Mastrángelo dijo...

Alejandro

Gracias por pasar por aquí. Fue un recital sin dudas conmovedor, y sí, también lo ví unos días después por Muchmusic, que por esos días era un canal respetable.

Saludos