viernes, 23 de mayo de 2008

Alto graffitti

Ubicación original: 3 de Febrero y Garibaldi, San Isidro.

Fecha: fines de la década del '80.

Motivo de eliminación: demolición de estructura edilicia.
"Abajo Alf!
(el Topo Gigio)"


jueves, 15 de mayo de 2008

La experiencia literaria del Beto Badía: "El día que John Lennon visitó la Argentina" (1990)


Así escribe
“…Lamento desilusionar al lector que, desprevenido, ha pensado que el libro que tiene en sus manos relata la sorpresiva visita a nuestro país del legendario ex-beatle. De cualquier modo, ya verá, mi estimado amigo literato, que la historia que me propongo contar presenta algún nexo con el músico asesinado en 1980, así que a no desesperar. Nada de salir corriendo a devolver este ejemplar.

Por lo pronto, mi propósito no es otro que construir ficcionalmente, ladrillo por ladrillo, una brutal, gigantesca, desproporcionada semblanza de Tito Matosas, aquel celebérrimo centrofóvar de Deportivo Cambaceres que hizo temblar las redes del ascenso en las temporadas 62/63 y 65/66. En aquellos viejos buenos tiempos, el primer equipo se alineaba con…”
(Extracto del Prólogo a la primera edición)

Reseña de P. Maelström (publicada en el National Enquirer, Nº 54, Agosto de 1990) (fragmento):

“Nunca he creído eso de que cuando uno se sienta con un nuevo libro, su olor, la tersura del papel, el color de la portada, informa –si bien de manera superficial– algo de su contenido. Pues bien, desgraciadamente, en el caso del debut literario del locutor argentino Juan Carlos Badía, dicha máxima se cumple con exactitud. 

Es que no sólo su presentación elemental es paupérrima, sino que, ya hablando del contenido de esta novela pseudobiográfica, hay que ser muy osado para declararse influenciado por los escritores de la llamada generación beat y no morir en el intento: los sórdidos pasajes a lo Burroughs se pierden en onanismos reiterativos y circulares; los poemas apócrifos de Tito Matosas, el centre-forward protagonista (nunca supe si tal personaje existió o no), emulan del peor modo al Ginsberg más drogado; el relato del homérico viaje en el que el delantero se cruza con Lennon no resulta más que una patética fotoduplicación de la contratapa de “En el camino”. En pocas palabras, la prosa del animador argentino tiene poco que envidiarle al más vil ejemplar de Corín Tellado”.


lunes, 12 de mayo de 2008

Genealogía de mierda

Por si no se sabe, el verdadero apellido del propietario de este espacio es Rosende, apellido sobre el cual hay dos versiones familiares en pugna por explicar su origen.

La primera, más reciente en el tiempo, establece que Rosende es una derivación del nombre portugués Rezende, o Rosendo en español, lo cual es factible dada la situación pasada de mis ancestros en el noroeste ibérico.

En cambio, otra fracción sanguínea, de dudosa reputación en cuanto a su salud mental, ha establecido por escrito alguna vez, en un viejo documento cartográfico, que Rosende tiene una raíz anglosajona, cuyo origen temporal se remontaría “a mediados de la Edad Media” (sic). Según esta versión, etimológicamente, la palabra Rosende no sería otra cosa que la unión de dos palabras en inglés: “Rose" y "End”, es decir, “el fin de la rosa”.