viernes, 12 de junio de 2009

The Smiths - Strangeways, here we come (1987)






El cuarto y último disco de la banda mancuniana, editado pocos días después de que anunciara su separación, representa el típico final en el que el planteo parece ser –tal como lo hicieron los Beatles con Abbey Road– “si lo hacemos, lo hacemos bien”, por más que finalmente el status de clásico lo haya ganado su antecesor, The Queen is Dead (1986), obra cumbre del cuarteto e indiscutiblemente uno de los grandes discos de la historia del rock.

Más allá de la batalla de egos que terminó con el grupo y del penoso litigio judicial posterior, pura carne para la prensa musical más buitresca, la breve trayectoria (independiente) de este equipazo (1982-1987), compuesta por solo cuatro discos de estudio y una interesante cantidad de singles, fue suficiente para depositarlo en un lugar de privilegio en el inabarcable árbol rockero, algo que en principio se debió más al reconocimiento contemporáneo de los colegas y del público que de la crítica.

Es inevitable hablar de The Smiths sin referirse primero a Stephen Patrick Morrissey, la estupenda voz cantante encargada de teatralizar su introversión, baja autoestima, soledad y también su cultura, su ácida visión de la vida cotidiana y su especial sentido del humor; aunque jamás deberíamos pasar por alto el invaluable aporte del guitarrista y cerebro musical, Johnny Marr –cuyo virtuosismo no pasa por los solos pirotécnicos, sino por su sentido de la armonía–, y de la espléndida, compacta base formada por Andy Rourke (bajo) y Mike Joyce (batería).

Pues bien, luego de tres álbumes que condensaron el amplio abanico de influencias del cuarteto, que iban desde el glam y el punk rock hasta el rockabilly y el vodevil, filtrados por el alma de crooner perdedor de Morrissey, Strangeways, here we come significó un escalón más en el refinamiento pop que supo desplegar esta banda y que el cantante continuaría en su excelente carrera solista.

Básicamente, lo que distingue este Lp de sus antecesores es un tratamiento sonoro inédito en la carrera del grupo, cuyo arte se ve enriquecido como nunca por capas sintetizadas de cuerdas, vientos, pianos y baterías, y la presencia –bien de los ‘80– de elevados niveles de reverberancia, haciendo juego con las ya conocidas genialidades de Marr y la afectada e irreverente poesía de Moz.

Vivos ejemplos de esto son “I started something I couldn’t finish” y “Last night I dreamt that somebody loved me”, que continúan líricamente en la línea de desamor sobreactuado típica de Morrissey, aunque el primero lo hace bajo un pulso dinámico, coloreado por una sección de vientos virtual, y el segundo, amparado por una orquesta no menos artificial que potencia el dramatismo de la extensa coda, amén de la fantasmagórica intro de piano –que no aparece en la versión single–.

Si bien la pluma mordaz del vocalista se hace presente en “Death of a disco dancer”, un (nuevo) palazo a la música bolichera, y en “Paint a vulgar picture”, donde el blanco de los torpedos es la industria musical, no resulta menos incisivo y cínico el exitoso single “Girlfriend in a coma”, un temita de fina melodía en la que se destaca una alegre línea de bajo, pariente cercana de la que el bajista Andy Rourke había ensayado un año antes en “Frankly, Mr. Shankly”.

Por supuesto, no podemos dejar de mencionar el exquisito “Stop me if you think you’ve heard this one before”, que exhibe un gran trabajo de guitarras, y en cuyo video Morrissey ironiza sobre su propia iconofilia, al mostrarse luciendo una remera de su grupo, así como el maravilloso cierre a pura mandolina, la conmovedora “I won’t share you”.

Sentaos y deleitaos, pues, con la última gran obra de este enorme conjunto inglés que, hasta el momento, al igual que los Talking Heads, ningún cheque en blanco ha podido traer de regreso.


Links:
Morrissey - Viva Hate (1988)
The Housemartins - The People Who Grinned Themselves To Death (1987)
The Wedding Present - George Best (1987)


9 comentarios:

La niña santa dijo...

Me encantan The Smiths, downloading estoy. Muy bueno el regreso de PID, que no se corteeeeee!

Eddie dijo...

Debo admitir que nunca los había escuchado (al menos concientemente), pero el review del Dr. Perry Mastrángelo me convenció en que debía bajarme el disco. La verdad es que es una maravilla, no puedo dejar de escucharlo. Queremos más discos, Dr. Rosendi!

Perry Mastrángelo dijo...

Niña y Eddie:

cuenten con mi voto.

Peluxx Hangover Cardonexx dijo...

Yo no entendí la trama. Morrisey sabía que Marr y Asuntos Internos le estaban tendiendo una trampa?.

Eddie dijo...

Claro! Por eso fue al colegio de espías...

Perry Mastrángelo dijo...

Pero al final ambos estaban detrás de la cortina de hierro.

Simpatizaban con Gorbachov, lo que quedó demostrado en un mensaje secreto en "Girlfriend in a Coma": cuando dice "it's serious", en la reversa se escucha "Perestroika yes"...

Los Peores Discos dijo...

Muy buen blog, repleto de adecuada info.

Bien, respecto a tu post.

Hay bandas contadas con los dedos de los pies que se salvan de estar acá. Vos comenzaste con los Floyd de Venecia y te entiendo, pero tratá de entender a quienes comenzamos con los Floyd de "Wish you were here", y fuimos quienes vimos la degradación de una carrera.

BIENVENIDO A LA CRUZADA CONTRA EL MAL.

Un abrazo.

Perry Mastrángelo dijo...

Gracias, Mecko.
Es un honor que hayas pasado por aquí.

Un abrazo.

Los Peores Discos dijo...

El honor es mío, Perry.
Respecto a Coldplay y Keane, están contemplados. Lo único que estoy esperando es un nuevo álbum de ambos que, de seguro, me dará "algo" más de letra que los anteriores.

Paciencia.
Todo llega.

Retribuyo abrazos.