miércoles, 21 de octubre de 2009

Personal Fest - Día 2 (17/10/09)



Depeche Mode



Puede que uno con el tiempo y con la experiencia se vaya poniendo más quisquilloso, detallista e hinchapelotas, pero de la jornada del sábado en el Club Ciudad, el día 2 del Personal Fest, cuyo plato principal no era otro que el regreso de Depeche Mode tras quince años, hay un par de puntos que hacen interferencia en el normal desarrollo de las cosas, léase, un estado pleno de satisfacción espiritual. Pues se supone que un concierto es, ante todo, una experiencia estética.

El primer punto tiene que ver con un problema organizativo palpable por cualquiera que tenga dos dedos de frente: el fracaso total de las empresas organizadoras en su intento de delinear un festival de calidad. Es de muy baja calaña, tramposo y mafioso terminar amparándose en los dos números principales tras haber cobrado un precio exorbitante y, lo que es peor, promocionar el evento como si fuesen dos jornadas plenas de nostalgia ochentosa. Al menos para lo que es la propuesta artística de Depeche, nada más errado, infantil y pro-consumista.

Es subestimar la densitud lírica y musical de un grupo de culto que, más allá del despliegue de algunas melodías contagiosas y ritmos dinámicos, del invaluable aporte a la electrónica bailable y de las simpatías de los miembros hacia los nightclubs, siempre trascendió con maestría el hedonismo de la pista de baile y desplomó las barreras entre el rock y las máquinas. Cualquiera que se digne a sentarse a escuchar un disco entero de la banda, y no un “Best of” o listas aleatorias, lo notará con mayor claridad. Esto me conecta con el segundo punto.

Como es previsible en un grupo con tres décadas de trayectoria, al menos la mitad del público que atiborró el predio estuvo compuesto por una nueva generación de fans surgidos en el último decenio, que calculamos deben haber llegado al trío inglés gracias a la resurrección milagrosa de Ultra (1997) y la revalorización que cayó sobre el grupo en parte debido al auge y masificación de la electrónica. Nada de malo hay en esto, más bien al contrario. Pero es un factor ineludible para explicar el porqué de los “riffs” de teclados arruinados con el “ooooo” contagiado del ritual típico del “puro rock nacional”, las bengalas, o la indiferencia ante perlas como “Fly on the Windscreen” (de aquel manifiesto dark que fue Black Celebration, de 1986).

Por otro lado, y superando la absurda cuestión “viejos vs. nuevos fans”, en la que admito que acabo de incurrir, nuevamente se hizo presente el ya clásico estruje y empuje, insoportable incluso a veinticinco metros del escenario, a lo que se agrega… ta-tán ta-tán… ¡¡¡la captura frenética de diversos momentos del show, algo que me tiene recontra-requete-podrido!!! ¡¡¡En vez de filmar, disfruten del espectáculo, carajo!!! ¿¿¿Qué necesidad hay de estar poseyéndolo todo, absorbiendo, grabando, guardándolo todo??? ¡¡¡Si en definitiva los videitos se ven y se escuchan para el orto!!! ¡¡¡Para eso están las cámaras de TV, mierda!!!! En parte digo esto porque ¡¡¡al final me terminaron tapando la visual más las cámaras y camaritas que las cabezas de los tipos más altos que yo!!!

Bueno, respiro y le dedico un par de párrafos a lo verdaderamente importante. De lo cual en realidad no hay mucho que decir, ya que el trío británico exhibe una clase y un oficio a esta altura indiscutible.

El grupo, llamado a presentar su último trabajo, Sounds of the Universe, se valió de una austera pero elegante puesta en escena (una pantalla que cubría todo el fondo del escenario) para ofrendar a los asistentes con un interesante set-list, al que sin embargo no le hubiesen venido mal un par de piezas más, lo que habla mal de la dinámica de un festival (escasa puesta, shows recortados), ámbito en el que Depeche nunca estuvo familiarizado. Se reclama un show propio, como aquel mítico Vélez de 1994.

Así y todo, sonido nítido, colorido visual, banda compacta, todo constituyó un marco propicio para el lucimiento tanto del vocalista Dave Gahan, un frontman de ley –cuya garganta no obstante parecía estar entre algodones–, como del cerebro Martin Gore, quien como siempre tuvo su segmento propio, intimista, emotivo (“Jezebel”, “Home”, “Somebody”); asimismo, sería injusto no mencionar los aportes en el comando maquinal del histórico tecladista Andrew Fletcher y de los talentosos auxiliares Christian Eigner (batería) y Peter Gordeno (teclados).

En pocas palabras: aunque algo frío, el Club Ciudad de Buenos Aires fue testigo de un prolijo, elegante show de Depeche Mode, clausurando un pésimo Personal Fest. Contradictorio ¿no? Pues así están las cosas.

Set-list: In Chains / Wrong / Hole To Feed / Walking in my shoes / It's No Good / A Question Of Time / Precious / Fly On The Windscreen / Jezebel / Home / Miles Away / Policy Of Truth / In Your Room / I Feel You / Enjoy The Silence / Never Let Me Down Again / Somebody / Stripped / Behind The Wheel / Personal Jesus.

16 comentarios:

La niña santa dijo...

No puedo estar más de acuerdo contigo. Pareciera que fuimos al mismo show jejeje
Me pasó lo mismo que a vos con lo de las cámaras/celulares, y eso que estaba re cerca del escenario (obviamente no del lado VIP careta), pero llegó un momento que sólo veía pequeñas pantallitas estirándose para tratar de alzancar una imagen borrosa con sonido igualmente inintelligible. Una mierda.
Odio los festivales, odio que finalmente este show haya formado parte del Personal Fest. Me embola muchísimo la dinámica de mierda, la mala organización, los precios exorbitantes (OK, Radiohead tb fue caro, pero no se compara, duró más, tuvo una mejor puesta en escena, y si bien había de todo entre el público, al menos no vi energúmenos paseándose con esos pañuelitos de colores que regalaban en el festival, ni tanta chica lookeada como para ir a bailar y no a saltar, hacer pogo y romper todo) y, por sobre todo, lo mismo que decís vos: que los encargados de organizar y promocionar bandas grosas como Depeche desconozcan absolutamente todo sobre la banda me parece una falta de respeto monumental.
Por otro lado, y ya dejando la crítica de lado, yo lo recontra disfruté porque está en mi naturaleza pasarla bien en los recitales. Me quedé con ganas de más pero a la vez me gusta cuando pasa eso. No noté deficiencias en la garganta de Dave pero leí algo parecido en otras reseñas. Amé todas y cada una de las canciones que tocaron. Me considero una seguidora desde Ultra a esta parte, y creo que está bien así.

Peluxx Hangover Cardonexx dijo...

Es una VERGÜENZA.
Yo no fui al recital porque el precio me pareció una tomada de pelo, y la pésima organización ya la sufrí en el recital de Radiohead, en el que literalmente tuve que luchar por mi vida.
El ambiente artístico argentino es DEPLORABLE, arrancando desde las esferas más bajas (Saint's Bar, Loca Bohemia, Kimia y demás "escenarios" pagos) hasta estos recitales multitudinarios, pasando por los boliches que sólo le pagan a sus DJ's amigos, JAMÁS toman un riesgo artístico, negando así oportunidades a al artista que quiere dar algo nuevo y tiene que hacer lo mismo que hacen los otros "y ponerle un moñito de otro color", porque ni no olvidate de conseguir trabajo.
Toda la escena artística argentina está manejada por la CODICIA. Y no digo por el "dinero", porque sería necio de mi parte esperar que en un pais como Argentina, con sus vaivenes económicos, un empresario arriesgue su capital en el arte. Pero el problema es que, si se puede poner 1 y ganar 3, aquí la gente quiere poner 0,3 y ganar 10.
Esta gente tiene un desprecio TOTAL por los artistas, olvidando completamente ¡que están lucrando con el arte!. Pero, a quién le importa el arte, si puedo contratar un mono que ponga el CD "MEGAMIX LATINO 09" y rogar que venga Fabbiani con dos vedettes así mañana salgo en la Papparazzi y... tengo publicida' grati', papá!


Yo sé que es dificil. A mi me dolió en el alma no ver a Depeche. Pero esta situación es tan culpa de los organizadores como nuestra, porque nosotros vamos y somos pocos los que nos quejamos. La mayoría, creo yo, hace subir el costo de vida porque los lujos "cada vez están más caros, che".

Peluxx Hangover Cardonexx dijo...

PD: podríamos demandarlos por publicidad engañosa, porque en la propaganda sonaba de fondo "I just can't get enough", tema que no tocaron (tan difícil era averiguar la lista de temas?? Yo la sabía desde hace un mes, estaba en todos los foros...).

Gracias Perry.

Perry Mastrángelo dijo...

A ver (odio esa frasecita).

Niña: me alegra enormemente que hayas disfrutado de un show que no debe haber defraudado a nadie, excepto al periodista de Clarín.

Lamentablemente, en mi caso, el comportamiento del público me desconcentró por completo, algo que no me ocurrió, debido al embelesamiento, en Radiohead. Lo de viejos vs nuevos fans simplemente es un pie para poner eso en escena.

Por suerte hubo momentos muy altos, como "Policy of Truth", en el que todo pasó a un 52º plano.

Pelux: estoy de acuerdo palabra por palabra con lo que decís. Agregar algo más sería manija.

Lo de Just can't..., lo de los pañuelitos, todo es irrisorio. Es de una imbecilidad aberrante. Mi mujer me exhortó a que elevara una queja al ente del consumidor. Y la voy a hacer. Por más ficticio que sea el mecanismo, lo voy a utilizar.

La niña santa dijo...

jajaja lo de Clarín es increíble. Ya no sé si lo hacen porque es innato en ellos encontrarle el lado negativo a todo, porque son pesimistas por naturaleza, o porque al pibe ni le importaba un joraca DM y lo mandaron igual (tanto les costaba conseguir a otro?) y enojado se quedó mirando todo desde afuera y, obviamente, pasándola mal porque ¿para qué cambiar de humor si así estamos bárbaro?
Vergüenza! Renuncie montonero Dave Gahan!

Perry Mastrángelo dijo...

Clarín tiene un par de bestias (con perdón a las bestias) dando vueltas por Espectáculos (en todas las secciones, bah) capaces de elevar juicios como esos, o de ponderar al Oasis de 2006 en el campo de Polo, el cual para mucha gente con criterio fue uno de los peores recitales de su vida.

No hay responsabilidad. No hay disfrute. No hay orientación. Está la publicidad, el comercio por ahí, orientando plumas (véase Rolling Stone), rompiendo ortos, escribas con pantalones bajos y barbitas cancheras.

Escuchar música es un ejercicio creativo. Ni que hablar de tocar. Por eso "Dead" está tan apagado.

Juan Patricio dijo...

Estimado Perry,

Que bueno que finalmente doy con tu blog! Quién habría dicho que ese prominente niño pop se converitía algun día en todo un Perry Mastrángelo?!

Respecto a la reseña, impecable, a la altura de la banda. Comparto con los feligreces aquí presentes el repudio hacia los salamines digitales que se la pasan filmando todo el recital. Lo de "corear" con "ooo" todos los riffs se está volviendo insoportable... hasta para un metalero de vieja cepa como yo.

JP
(Firme junto al emo)

Ralph Halfville dijo...

Coincido con ustedes muchachas y muchachos. El recital fue impresionante, pero cada vez me molestan más las aglomeraciones de gente, empezando por la estación Retiro. Estoy esperando ansiosamente el día del apocalipsis y que no quede un sólo ser humano sobre la tierra. Saludos a todos...

Perry Mastrángelo dijo...

Juampa:

Es un honor que un peregrino como vd. se haya acercado a este espacio.

Se me viene a la cabeza su imagen de fan de Prisma; recuerdo que nos miraba, por momentos, con cara de "hummmm... eso me huele a Depeche".

A todas/os: Lean la reseña de RALPH, abajo de ésta!!

La niña santa dijo...

Qué grosero, Perry. De Maradona lo espero y lo celebro, pero de Ud.?? Mmmm......

Perry Mastrángelo dijo...

jajaja. No me había percatado. Y a Pasman, Pacman, como mierda se llame: todavía la tenés adentro.

Anónimo dijo...

Perry usted tiene un publico aburguesado y pretencioso.

Perry Mastrángelo dijo...

Sí.

Anónimo dijo...

viagra for cheap viagra by mail too much viagra buy generic viagra 2007 viagra hmo generic soft tab viagra viagra cheap viagra rrp australia cost cheap viagra canada viagra shelf life how to get viagra viagra rrp australia viagra cheap effects of viagra

Peluxx Hangover Cardonexx dijo...

viagra?

Esto habla mal de Pop is Dead...

Perry Mastrángelo dijo...

Mire que la posibilidad de tener problemas con el miembro nos afecta a todos. A todos.