viernes, 7 de mayo de 2010

Gemas de los '80 (cap. I)


Intro

Muchos consideran a la década de 1980 como un período crítico para el rock y el pop, cuando no una especie de “década perdida” signada por un proceso de berretización, banalización, etc. de la música popular; argumento que, más allá de tener algo de cierto, me atrevo a afirmar: hace agua por todos lados. Lo que no quiere decir, empero, que nosotros adhiramos a esa absurda ola de nostalgia ochentosa –de la cual me ocuparé en otro momento– impulsada cual manotazo de ahogado por la agonizante industria musical y sus aparatos (VH1, por ejemplo), y que flaco favor le hace a las grandes obras y grandes conjuntos que vieron la luz o explotaron durante ese decenio.

Lo cierto es que en este periodo el pop anglosajón-occidental sufre un proceso de transformación que incluye: la desintegración, reformulación o simplemente decadencia de los grandes dinosaurios; los ecos y huellas ya indelebles del punk; la aparición de MTV y el endiosamiento de la promoción audiovisual; la apuesta de las cadenas masivas por el pop bailable; y, rodeando todo esto: un contexto de desindustrialización, de naturalización de la tríada consumismo-hedonismo-conformismo, vertiginosos cambios geopolíticos, transformaciones exponenciales en materia de comunicaciones y triunfo del capitalismo financiero, todo con el aval de teóricos que, desde sus confortables think tanks, pregonaban ficciones estúpidas como la del “fin de la historia”.

Como sea, está en nosotros, y ése es el objetivo de esta serie de entradas, la decisión de meterse en el barro y sacar de allí, simplemente: cosas que valgan la pena. No desechar ni reivindicar. Encontrarán, entonces, en este y en los capítulos que siguen, tanto muestras del rock/pop más sofisticado, como saludables arrebatos independientes y, claro está, obras que incluyen esas canciones con las que los asistentes a fiestas “de buena música” enloquecen.

Desde ya que aceptamos sugerencias, divergencias, aportes, insultos y cartas bomba, pero siempre recordando: ESTO NO ES UN RANKING DE “MEJORES”. Pop is Dead se opone, y siempre se opondrá, a ese tipo de clasificaciones. Se trata meramente de un capricho ilustrativo. ¡Salud!


XTC – Skylarking (1986)



XTC en su momento debe haber sido uno de los grupos británicos más prolíficos jamás surgidos, aunque su incansable producción de LP’s, singles, lados B, bootlegs y lanzamientos bajo seudónimos tal vez responda a su temprano retiro de las giras –y su consecuente despliegue de tiempo y energía– hace ya casi treinta años, debido al incurable pánico escénico del vocalista, guitarrista y creador Andy Partridge; algo que su coequiper y no menos creador Colin Moulding debió aceptar sin chistar.

En esta producción de 1986, el grupo desarrolla un arsenal de melodías de impecable factura, talladas con una minuciosidad de orfebre y dotadas de una envidiable imprevisibilidad, lo que sin embargo no se traduce en derrape. El carácter atemporal de las composiciones ubica a esta genialidad dentro de una línea de pop británico que va desde los Kinks, los Small Faces y los Beatles psicodélicos, hasta la new wave más inspirada, lo cual es reforzado por textos plenos de una muy inglesa carga de melancolía, referencias meteorológicas (“1000 Umbrellas”, “Ballet For a Rainy Day”) y campestres incluidas (“Summer’s Cauldron”, “Grass”), más un quilombito político-religioso (“Dear God). Una joya.



PREFAB SPROUT – Steve McQueen (1985)



Liderada por Paddy McAlloon, esta banda formada en el ocaso de la década del ’70 desplegó su originalidad de manera intermitente a raíz de los constantes problemas de salud de su jefe.

La segunda placa de estos ingleses, cuyo título homenajea sin vueltas al célebre hombre duro del Hollywood de antaño, se destaca por su pulcritud no exenta de misterio, así como también por una ejecución notable a la que se le ha adjuntado una justa dosis de experimentación. Pero tanta asepsia de laboratorio, coronada por límpidos colchones de teclados y la dulce voz de McAlloon –secundada por los coros casi subrepticios de la teclista Wendy Smith–, más la cuidada producción del genio loco Thomas Dolby, no alcanzó para hacer de Steve McQueen una pieza estrictamente radiofónica, lo que depositó a esta obra maestra dentro del recinto de lo sagrado.

“When Love Breaks Down”, “Appetite”, “Horsin’ Around”... quedarse con un título sería un tremendo acto de injusticia respecto de este gran disco que, seguramente, y más allá de su sonido algo frío y distante (espíritu de época, le dicen), colmará las almas de los que estén en búsqueda de un mix entre sofisticación y riesgo calculado.

5 comentarios:

Flor G. dijo...

Perry, hoy si tuviera galera, me la sacaría y le haría una reverencia.
Este post es magistral. Su idoneidad para articular palabras y que queden simplemente perfectas, es indudable.
Si en mis comentarios anteriores mencioné sobre lo terrible de los 80tas, fue por las mismas razones que enumeró en este post.
Sin embargo, los 80tas como bien explica en el titulo de este post, también tuvo sus gemas.
Debería abrir un concurso entre sus lectores para que mencionen qué discos de los 80tas rescatan, así compartiríamos la información para aquellos que desconocemos en profundidad esta década.
Bajaré los discos que menciona.
Mi aporte:
The Queen is Dead - The Smiths
(aporte obvio)

Perry Mastrángelo dijo...

Gracias, estimada. Y sí, The Queen is Dead estará allí en breve.
Esa es la idea: sin pretender construir un ranking, ver cuáles discos se rescatan.

Saludos

Sr. Alga dijo...

Hace un año escuche el maravilloso disco de XTC y fue una de las mejores experiencias que he vivido...
Esta decada trajo cosas malas y buenas...
Esperare la parte II...
Salud

Natalia Natalia dijo...

Buen post!
Ya baje los discos y me dispongo a escucharlos

fedefer dijo...

Arrancaste con un peso bastante pesado con Skylarking, un disco para escuchar de principio a fin un día de verano en medio del sol. "Another Satellite" es perfecta. El de Prefab Spout todavía no lo escuché y este encuentro fortuito podría propiciar la ocasión, aunque me bajé medio de pedo un solista de Paddy McAllon (I Trawl The Megahertz) y la limó el flaco. Estaré atento a esta secuencia, Kenneth.