miércoles, 2 de junio de 2010

Gemas de los '80 (cap. III)

ECHO AND THE BUNNYMEN - Heaven Up Here (1981)




Crocodiles (1980), el auspicioso debut de estos oriundos de Liverpool, había preparado el terreno de manera adecuada para un real salto de calidad, que Heaven Up Here trae consigo gracias a su más acicalada producción y mayor énfasis en las texturas, lo que posibilitó un desarrollo verdaderamente magistral de la angustia, euforia y desesperación que revelan la música y las letras del grupo encabezado por Ian McCulloch y Will Sergeant.

Guitarras que se entretejen, se repelen y vuelven a encontrarse, bajos reforzados con modulaciones, baterías efectivas, y pinceladas de teclados y drum-machines primitivas, delinean gélidos paisajes sonoros con un halo de grandilocuencia, ideales para poner en escena las oscuras situaciones y cuestionamientos articulados por un joven McCulloch, mil veces más versátil que hoy.

Canciones como “Over The Wall”, “No Dark Things” y “Heaven Up Here”, densas, nerviosas, ejemplifican la capacidad de la agrupación para complementar las altas frigorías de su fórmula de aquel entonces con los ecos de The Doors.

Con este áspero LP los Bunnymen lograrían sin embargo un éxito comercial interesante en su país, aunque nada contradictorio con su temprano status de banda de culto, del cual nunca se despegarán pese a los subsiguientes intentos por moderar la dureza de su arte.



THE TEARDROP EXPLODES – Kilimanjaro (1980)




A diferencia de sus vecinos de los Bunnymen, tanto la breve discografía de The Teardrop Explodes como la posterior e interesantísima carrera solista de su excéntrico vocalista, bajista y compositor Julian Cope, son candidatas eternas a figurar en el Top Ten de las mayores injusticias en torno a la falta de reconocimiento a gran escala.

Hoy de colección, el debut de esta banda co-protagonista de la explosión neopsicodélica de fines de la década de 1970 profesa cualidades hipnóticas que circulan en torno a la acumulación de estructuras económicas, ágiles e intensas que parecen navegar entre las relaciones obsesivas, la paranoia y hasta los problemas familiares en lugar de hundirse en metáforas espaciales o experiencias místicas.

El colorido pop del exquisito single “Treason” y maravillosas melodías como “Sleeping Gas” y “When I Dream” ("I go bababababbabababababa ooooh...”) se destacan en este trabajo mítico que adolece de una producción algo plana y que será sucedido por el más oscuro Wilder (1981) y la posterior disolución del grupo.


1 comentario:

Sr. Alga dijo...

De Echo... escuche solo Ocean Rain y lo ame... Pero creo que tendre que darle el tiempo a Heaven Up Here.
El otro ni idea

Salud