sábado, 4 de diciembre de 2010

Victoria Mil - Armas (2000)




Victoria Mil es una banda tan inclasificable como interesante. Sus discos, vistos en conjunto, conforman un todo ondulante y misterioso, donde el formato canción, cuando aparece, lo hace de una manera especial, un modus operandi que los aleja, para bien o para mal, de la escucha masiva.

Esta agrupación argentina viene paseando su eclecticismo desde 1996, época en la que sus contemporáneos anglo-franceses de Stereolab –acaso la banda que viene a la mente a la hora de hallar un paralelo– se encaminaba hacia un incuestionable pico creativo y se consolidaba como uno de los punteros del llamado post-rock.

Asimismo, en tanto Julián Della Paolera (guitarra y voz), Leonardo Santos (batería), Miguel Castro (voz, teclados) y Sebastián Velázquez (bajo) sorprendían con sus primeras excursiones kraut, el mainstream argentino entraba en una crisis terminal. Luego llega la carta documento de la actriz española que inspirara el nombre original de la banda (Victoria Abril), y con esta, el cambio a la denominación actual, que vino junto con la obra cumbre del cuarteto.

Producido por el hombre-máquina Daniel Melero, Armas cautiva al oyente desde su envolvente psicodelia matizada por paisajes que remiten a varios momentos de la historia del rock, que el grupo porteño logra citar con maestría y hasta con humor.

Tal vez esta sea la manera de entender la presencia de elucubraciones dub como “Lo escuché en Portobello”, doble homenaje a la capital inglesa y a uno de sus habitantes más revulsivos, los Clash dispersos de Sandinista! (1980). Lo mismo en cuanto al breve track homónimo, cuyo presunto aire jamaiquino se extravía en su denso desarrollo y sugestiva lírica.

Ya que no parece caber duda de que Armas es uno de los más interesantes discos de factura local de la última década, habría que preguntarse qué clase de patología infecta al mercado para que una obra de este calibre se encuentre fuera de catálogo. Como no es el lugar ni el momento adecuado para tal análisis, por el momento no quedará otra que aferrarse a la vigencia y la actividad incesante de este combo que grandes favores le sigue haciendo al buen gusto.

Sello: Índice Virgen.

Track-list: Si ibas lejos. Acá está todo mal. Armas. Ah. Flash. Lo escuché en Portobello. No nos. La historia del vuelo. Dónde vamos.

Links: 
Stereolab - Transient Random Noise Bursts With Announcements (1993).
Wilco - Yankee Hotel Foxtrot (1998)
Go-Neko - Una especie de mutante (2008)


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