miércoles 23 de marzo de 2011

Cerati básico revisitado: Ahí Vamos (2006)



Si Bocanada (1999) y Siempre es Hoy (2002), aun con sus diferencias (uno sobresaliente, el otro opiáceo), solo lograron ahuyentar a un público masivo a la vieja usanza, acorde a los años mozos de la estrella, pues Ahí Vamos y su empuje arengador le propinó al Cerati solista un reconocimiento que, por diversas razones, no aparecía.

Se puede decir, utilizando términos demagógicos, que Ahí Vamos es “el disco de la gente”. Gracias a él, el ex Soda pudo colocar con firmeza un par de piezas de factura solitaria en el cancionero popular. La agresiva campaña de difusión, la renovada energía del material nuevo, la convocatoria de viejos amigos músicos de su generación (Richard Coleman, Fernando Samalea), el acercamiento a un colega “antagónico” como Ricardo Mollo, entre otros factores, se erigen como claves de este proceso.

Cuánto hubo de premeditado en todo esto será tema de debate, pero sea como fuere, nada le quita a Ahí Vamos el hecho de haber devuelto al ídolo a un lugar por lo menos cercano al que solía ocupar. El Cerati cool y elitista que tanto rechazo supo provocar había quedado, en parte, atrás. Una atractiva estética dark-friendly se apoderó de los rasgos visibles de esta nueva etapa. En lo sonoro ganó espacio lo valvular, y las máquinas se quedaron en un rincón silbando bajito, pero sin retirarse. El estribillo efectivo volvió para vencer.

El comienzo con «Al fin sucede», «La excepción» y «Uno entre 1000» certifica de entrada la filosofía “palo y a la bolsa” a la que en principio acata el álbum, lo que se aprecia mejor en el segundo track, un regreso a lo concreto a la manera de «De Música Ligera». «Caravana» insiste con el perfil power, aunque bajo un halo new wave que lo acerca a The Police.

Un primer respiro llega con el interesante hit «Adiós», una sencilla canción sobre el desapego co-escrita con Benito Cerati, en la cual con un poco de imaginación se puede figurar a Peter Buck de R.E.M. dibujando arpegios sobre los acordes abiertos.

El parcialmente acústico «Me quedo aquí» antecede a lo que sin dudas es el mejor tema del disco y uno de los picos facturados por el ex Soda: «Lago en el cielo», cuya lírica invita a tomarse las cosas con calma, mientras el fantasma del primer Echo and The Bunnymen parece poseer a los músicos involucrados.

Empero, de aquí en más la cosa se torna algo irregular. «Dios nos libre» recicla el riff de «Texturas», que a su vez rescataba un viejo tema que había quedado afuera del debut de Soda, «La calle enseña». Lo acústico vuelve a presentarse en «Otra piel», y «Medium» aporta la cuota esotérica. Nada del otro mundo.

A continuación, el atroz pseudo-ska de «Bomba de tiempo» retrocede en todo al nefasto Siempre es Hoy, y tranquilamente se podría haber recortado o eliminado del todo. El propio Cerati reconoció que el tema estaba originado en una idea “de cuarta”. El problema es que nunca dejó de serlo.

La balada de piano «Crimen», elegida como primer corte, y «Jugo de luna» clausuran el disco en un clima y calidad muy distantes del comienzo, lo que deja un poco a la deriva a estos últimos números.

Como sea, la aceptación del público sobre Ahí Vamos le permitió a Gustavo gozar de una segunda era dorada, y su gran momento pudo comprobarse en hitos como el show gratuito de la Av. Figueroa Alcorta y Pampa en marzo de 2007, en el que se congregaron unas 200 mil almas que, hay que decirlo, ni en sus más delirantes sueños imaginaban que unas semanas después se anunciaría la reunión del trío más celebrado de América Latina.

Cerati había superado la barrera que lo separaba del gran público; sus melodías habían vuelto a sonar en el taxi, en el supermercado; e incluso muchos detractores reconsiderarían su postura. Definitivamente el músico se había dado el gusto, al menos por un tiempo, de derribar su propia pared, la que él mismo construyó, acertadamente o no, en pos de separarse de un panorama chato en el que naturalmente no lograba hallarse.


Sello: BMG.

Track-list: Al fin sucede. La excepción. Uno entre 1000. Caravana. Adiós. Me quedo aquí. Lago en el cielo. Dios nos libre. Otra piel. Medium. Bomba de tiempo. Crimen. Jugo de luna.

Links: Soda Stereo – Canción Animal (1990); T Rex – Electric Warrior (1971); David Bowie – Aladdin Sane (1973).


5 comentarios:

Sr. Alga dijo...

El disco es de cierta forma aceptable, pero tiene momentos lentos y otros destacables,
buen informe como siempre

salud

Perry Mastrángelo dijo...

Ey! Cómo dice que le va?

Sí, de hecho esa media estrella de más es por "Lago en el Cielo", porque en realidad para mí es un disco aceptable pero desparejo, y tiene un par de atrocidades, con lo cual no debería pasar de "bueno".

En fin, como sea, no habrá reseña de Fuerza Natural, más que nada porque todavía no lo escuché entero, y no sé si es el momento apropiado para reseñarlo, ya que lo que escuché no me gustó, y las cosas andan medio sensibles como para una reseña negativa. Y no soy amigo de los oportunos discursitos sensibleros, por más admiración que le tenga al artista.

Salud, espero que siga bien.

Sr. Alga dijo...

Voy bien, recien operado de la espalda, pero mejorandome...

A mi parecer el disco FN es aceptable, para mi el mejor de Gus solista, pero es cosa de gusto

Salud

Carucha Corti dijo...

Me gusto el disco, tal vez se me hizo un poco largo.
Estuvo muy bien el informe
Salud!

Perry Mastrángelo dijo...

Se hace largo, sí. Lo escuché para hacer la reseña, y de aquí a que vuelva a ponerlo...