martes, 23 de agosto de 2011

Soda Stereo revisitado IV




Los Soda y su comitiva incursionan en los Estados Unidos una vez que se perciben bien instalados y cómodos en “la cúpula”. Si la América hispanohablante había sucumbido ante el embate sodino, ¿por qué no asomar en uno de los puntos neurálgicos de la cultura de Occidente? El presupuesto daba para ello, y además en el sur la cosa se venía a pique una vez más. El próximo álbum sería registrado íntegramente, entonces, en “la ciudad que nunca duerme”.

En su afán por encarar su sonido a la manera del mainstream angloparlante y poner pie en el mercado norteamericano, el trío contrata los servicios del productor y músico Carlos Alomar (David Bowie, Mick Jagger) para este trabajo que hará hincapié en lo funky a la hora de sellar su nota distintiva. En su desarrollo, la influencia de una Nueva York reluciente contrastará con imágenes de una Buenos Aires en vías de caos, y es justamente ese espejo, sumado a una producción excesiva y estilizante, el que hará de Doble Vida una obra notablemente irregular.

El álbum parece desplegar una especie de “doble concepto” que traza una línea entre la nocturnidad cool y reventada del ambiente estelar, y la asfixiante histeria hiperinflacionaria reinante en tierra natal. El primer eje entrega puntos débiles (“El ritmo de tus ojos”, “Los Languis”) y la intersección entre ambos también (el rap de “En el borde”). Los grandes momentos, esas canciones que sabemos todos, y que convertirán a este disco en uno de los favoritos de buena parte de las huestes soderas, surfean en este mar de reverberancia y mitigan la frialdad que acusa la obra. El pulso rockero, reprimido entonces, será recuperado dos años después.


Links: 
Level 42 – Running in the Family (1987)
Duran Duran – Notorious (1986)
Fito Páez – Ciudad de Pobres Corazones (1988)


2 comentarios:

Sr. Alga dijo...

Es como tu dices, las canciones destacadas de este disco son esas que todos alguna vez coreamos... Entre ellas las que abren este album y agregaria La Cupula o parte de aquella cancion, que se va destilando conforme avanza. El resto es mejor dejarlo pasar, aunque en las giras posteriores da risa ver a Zeta Bosio cantando la parte rap del En El Borde... Muy funky para ser Soda y demasiado notorio el deseo de ser una banda comerciable. La produccion de Alomar es regular, pero le da cierto toque de poder al disco, cosa que se acrecentaria en su siguiente produccion. Podriamos decir que En la Ciudad de la Furia es la precuela perfecta para el disco Cancion Animal.

Saludos colega

Perry Mastrángelo dijo...

Sí, claro, la producción no es nefasta, pero su porcentaje de influencia en el resultado es abrumador. Cerati mismo ha dicho que los demos tenían ya un poder que se adelantaba a Canción Animal.

Nueva York, Carlos Alomar, las ganas de entrar en EEUU hicieron de Doble Vida un disco para nada involutivo, pero sí desparejo.

En lo personal, nunca me gustó demasiado. Siempre me ha dejado un sabor amargo. Doble Vida gana en sus hits (Corazon delator, En la ciudad, Picnic, La Cúpula), mas pierde en su resultado global. Eso no lo hace menos "correcto" de lo que es, pero pensemos: Soda se podría haber convertido en Maná de seguir ese camino.

Salu2