sábado, 29 de enero de 2011

Suárez - Excursiones (1999)




Suárez surge en los primeros años de la década de 1990; esa que vio acelerar vertiginosamente el proceso de globalización y que asistió a la profundización e instalación, en principio festejada –al igual que otras desgracias históricas acaecidas en este país–, de las “brillantes” ideas del Consenso de Washington, que giraban, muy resumidamente, en torno a la venta a precio vil del patrimonio del Estado y la apertura a los capitales financieros internacionales.

En consecuencia, el feroz y abaratado intercambio de bienes y servicios con los centros de poder permitió, por ejemplo, que por vez primera proliferara en tiempo real, buena cantidad de tribus ataviadas a la última moda. Ejemplo de ello fue la multiplicación de jóvenes atentos a los vaivenes del brit-pop luciendo ropas dignas de tiendas londinenses, pero paseadas en la lejana, caótica, triste y contradictoria Buenos Aires.

Pero más allá de las formas, lo cierto es que la onda “alternativa” pegó mucho aquí, y fuerte. A tal punto que en este momento varias bandas que vivieron su auge en aquel decenio están siendo reivindicadas como “de culto” y sus discos físicos, descatalogados, borrados del mapa, se hallan convertidos en disputados objetos de colección. Es el caso de grupos como Peligrosos Gorriones –que gozan de una exitosa reunión–, Avant Press –plataforma de Leo García–, Demonios de Tasmania y, por supuesto, del grupo que nos ocupa, entre otros exponentes del llamado “nuevo rock argentino”.

Excursiones (1999) cierra, discográficamente hablando, la carrera de esta banda encabezada por la cantante, actriz y poetisa Rosario Bléfari, pero lo haría de una forma como mínimo decorosa. Lo que se dice una muerte elegante.

Suárez, cuya formación se completaba con Gonzalo Córdoba en guitarras, Fabio Suárez en bajo y Diego Fosser en batería, se despoja en esta placa de casi toda la impronta low-fi que atravesara su sonido desde el principio, y aprovecha esta pulcritud para demostrar que se puede seguir haciendo buenas y extrañas canciones sin perder un ápice del espíritu aventurero con el que supo enamorar a la prensa y a los colegas más abiertos.

En Excursiones las canciones parecen ir en balsa y se dejan llevar por el misterio de lo sinuoso, mientras desfilan sin parar imágenes asociadas a recuerdos, simples sensaciones, tardes de siestas, senderos barrosos, encuentros fortuitos, pero siempre con la misma idea matriz: el camino, el viaje, la distancia.

Musicalmente abundan climas intimistas y misteriosos que no llegan a la balada (“El imán”, “El pozo”, “El camino”) y también hay momentos alegres y vivos (“Río Paraná”, “La copa”). La fina poesía de Bléfari cae de su boca como manantial, pero de aguas duras: su voz está lejos tanto del estereotipo de reality show como de la trillada languidez indie. Y Gonzalo Córdoba vuelve a dibujar sus líneas de guitarras mirando al pasado gracias a un tratamiento vintage que incluye un moderado uso de fuzz, phase y Rotovibe.

Los bocadillos de Daniel Melero le otorgan a Excursiones, y a Suárez, un plus de legitimidad, algo que en realidad ya sobraba. Empero, y de manera inesperada, en las puertas del nuevo milenio, esta banda que hizo soñar al under con un panorama un poco más benévolo decide dar el adiós para alegría de los exponentes del tenaz conservadurismo dominante. A casi década y media de la separación, se los sigue extrañando.

Sello: Ultrapop.

Track-list: Río Paraná. Excursiones. El camino. Mil especies. Tarde de cansancio. Anguila. El primitivo. La distancia. La copa. El pozo. La niebla. El imán. Alguna vez viste.

Links: 
Suárez - Horrible (1995).
Yo La Tengo - I Can Hear The Heart Beating As One (1997).
Victoria Mil - Armas (2000).