miércoles, 9 de marzo de 2011

Cerati básico revisitado: Siempre es Hoy (2002)




I. Un medio tan corrupto como Rolling Stone solo puede tener como deporte favorito el repartir a mansalva cuatro estrellas (que corresponde a la calificación “excelente”), practicado en función de no entorpecer la venta de determinados productos discográficos. Pero independientemente de los intereses en juego, lo que más molesta es la poca distancia entre lo que se lee y lo que el fan promedio quisiera leer, algo que deja al desnudo las estrategias de supervivencia de algunos críticos de vasta trayectoria.


II. Lo cierto es que para muchos de los que han intentado apartarse de la visión talibán del fanático y de los signos inequívocos de la complicada economía hogareña de los escribas, Siempre es Hoy (2002) representó el primer paso en falso en la carrera solitaria del ex Soda Stereo, o en el mejor de los casos, una rara transición. Terminaba el año 2002, y el país aún en llamas iniciaba un período de lenta pero sostenida recuperación económica. El plan de austeridad aplicado por la mayoría de los habitantes del país incluiría el rechazo de BMG a editar el sucesor de Bocanada en formato doble, lo que a la larga evitará un tropezón aún mayor.

Sin embargo este mismo movimiento habilitaría a Cerati a incluir casi todo lo que había grabado en su nuevo estudio de Florida desde el inicio de las sesiones en 2001, consiguiendo atiborrar el CD con más de setenta minutos de canciones que a priori daban cuenta de un sonido más áspero y despojado y, en lo lírico, de los novelescos vaivenes amorosos del músico. El tironeo, que fuera bien retratado por la prensa del corazón, ahora parecía ser entre el extinto matrimonio con la madre de Benito y Lisa y la redentora presencia de la nueva musa inspiradora, la modelo y música Déborah Del Corral.

A modo de presentación de este nuevo romance, “Cosas imposibles”, primer tema, engancha con su rítmica cool, y su resolución parece sacada de un buen manual de hits. La extensa coda, inundada de pausas y ruiditos electrónicos, introduce la práctica del final abierto, demasiado frecuente en Siempre es Hoy, aunque con más aroma a falta de ideas que a laissez faire. En la misma senda, “No te creo” y su groove entrecortado alberga una pesada artillería de frases hirientes y de paso desnuda formalmente lo que tal vez constituya el gran error del disco: la elección de Sacha Triujeque (de Control Machete) para el rol de productor, quien tendría una injerencia fundamental en el marco musical global del disco. No obstante, y más allá de los innecesarios scratches del DJ Javier Zucker, la pista se rescata gracias a su corta duración y pegajoso estribillo. Acto seguido, el efectivo electro-pop de “Artefacto” da lugar al bonito aunque nada descollante acústico “Nací para esto”, y es ahí cuando empiezan los verdaderos problemas.

“Amo dejarte así” naufraga en su forzada sensualidad cargada de arreglos electrónicos poco interesantes. Lo mismo para su hermana gemela, “Tu cicatriz en mí”. El séptimo track, “Señales luminosas”, directamente rankea entre las peores composiciones del músico en virtud de su insulso desarrollo y opaca referencia a Sueño Stereo. En consonancia con esto, el tema jamás sería interpretado en presentaciones posteriores.

Cual oasis en el desierto, “Karaoke” retoma magistralmente el camino del buen gusto de la mano de su gran dinámica y lírica subida de tono, en tanto que “Sulky” recupera la veta folklórica de Gustavo y hace gala del aporte del bombista Domingo Cura, quien añade una particular belleza orgánica a las finas capas secuenciadas que lo sostienen. Ahora bien, lo que sigue a este eructo de creatividad es una verdadera procesión de atrocidades.

“Casa” y “Camuflaje”, no tienen nada que envidiarle al lounge más berreta, y su destino hubiese sido más justo para todos si tan solo hubieran quedado en el freezer hasta la aparición de alguna oportuna colección de out-takes. Por su parte “Altar”, directo al podio infernal junto con “Señales luminosas”, incita al salto de pista en su transcurso anodino, amén del imbécil rap de Tea Time (del grupo chileno Los Tetas), que redondea el enésimo fracaso por hermanar dos tradiciones difíciles de conciliar. (R.E.M. tendría la misma pésima idea un par de años después en su tedioso Around the Sun).

Luego, en “Torre de marfil” y “Fantasma” reaparece el Cerati crooner, pero pese a las buenas intenciones, como el aire bossa-nova del primero y la misteriosa atmósfera del segundo, el disco se halla a esta altura, aún restando tres temas, al borde del precipicio. El ya agotado y valiente oyente crítico debe enfrentar todavía la épica de “Vivo” (que cuenta con el piano de Charly García), acaso lo más inspirado de la interminable segunda mitad del trabajo, para encarar la recta final. “Sudestada”, donde también interviene García, quedará reservada para la sección del pronóstico meteorológico de los noticieros. Y, por fin, “Especie” y su extraña progresión de acordes cierra el tercer trabajo de Cerati con un signo de interrogación que lo único que no cuestiona es la devoción del artista por su nueva pareja.


III. Siempre es Hoy tuvo una acogida muy moderada, ambigua, lo que no impidió al ex Soda reventar cada locación donde se presentara. De hecho, en la gala del Luna Park de marzo de 2003 se pudo ver a un Cerati con banda renovada tratando de alejarse alegremente de la pachorra de la era Bocanada, gracias a la inyección de energía que le posibilitaron algunas de sus nuevas canciones.

Sin embargo esto no salva al disco de ser lo que es: regular, ni más ni menos. Podremos pensar en una suerte de mimetización entre la difícil coyuntura argentina y la falta de rumbo de un artista al que le llevaría unos años más (re)acomodarse en el panorama. Podremos postular un cómodo contagio del “vale todo” a lo Calamaro, aceptado y aclamado por miles de personas que aplauden hasta su paso por los mingitorios… pero es más fácil simplemente evitarlo, guardar tres o cuatro temas en un playlist, y a otra cosa.


Sello: BMG.

Track-list: Cosas imposibles. No Te Creo. Artefacto. Nací Para Esto. Amo Dejarte Así. Tu Cicatriz En Mí. Señales Luminosas. Karaoke. Sulky. Casa. Camuflaje. Altar. Torre De Marfil. Fantasma. Vivo. Sudestada. Especie.

Links:
Andrés Calamaro – El Salmón (2000)
Ocio – Medida Universal (1999)
Depeche Mode – Exciter (2001).