lunes, 12 de agosto de 2013

The Rolling Stones - Their Satanic Majesties Request (1967)



Este álbum de 1967 suele ser interpretado como un intento fallido por emular al Sgt. Pepper’s beatle; mas para nosotros, detrás de ese juicio generalizado se esconde una gran injusticia que contribuye a desvalorizar la faceta pop de los Stones, dadora de tantas alegrías. Basta revisar un tercio de la colección de singles The London Years para cerciorarse de la gran habilidad de los muchachos para las canciones de estructuras menos rígidas que las del puro blues y rock and roll que les diera la razón de ser.

Y en épocas en las que la experimentación era la norma, los Rolling no quisieron ser menos, y despacharon un álbum a lo sumo inspirado en el éxito de la aventura de sus rivales, ya que, musicalmente, lejos de la imitación, lo que registra parece ser una expansión de los horizontes ensayados en Between The Buttons (1967), los cuales son llevados al extremo y bañados de sustancias químicas. Dicho de otro modo, el parangón con el Sargento Pimienta podrá haber tenido algún sentido en su momento, pero cuatro décadas después, la verdad, no deja de sonar a vagancia, a facilismo… recordemos que el disco sigue representando un desafío para todo fan que se precie como tal.

En Their Satanic Majesties Request el quinteto recurre a una instrumentación de lo más variada para dar rienda suelta a sus delirios, y también a numerosos invitados ocasionales, como los mismos Lennon y McCartney, que aportan en el coro del inaugural “Sing This All Together” (“abran la cabeza y dejen que las imágenes lleguen”). También aparece el futuro bajista de Led Zeppelin, John Paul Jones, a cargo de los arreglos de cuerdas de la bellísima “She’s a Rainbow”, la cual es precedida por la insana “Sing This All Together (See What Happens)”, versión tribal extendida del primer tema.

Por su lado, tanto el arrebato sónico de “Citadel” como “In Another Land” merecen su propio párrafo. El primero, aun sin ser innovador, como verdadera anticipación de sonoridades que exploraría la nueva psicodelia de los ’80 y ’90; el segundo, en tanto magistral muestra de la ensoñación típica de los años ácidos, asimismo la única pieza de todo el repertorio compuesta y vocalizada por el bajista Bill Wyman

Ambas pueden agruparse en la misma línea de “The Lantern”, “Gomper” (de tintes orientales) y la espacial “2000 Light Years From Home” (a puro mellotron), donde persisten estos Stones desconocidos para el gran público, habituado a los crudos guitarrazos. Hasta el country eléctrico de “2000 Man” se aparta lírica y musicalmente del eje que podría haber respetado poco tiempo antes (y poco después). Y, para el final, el conjunto vuelve a insistir con el exotismo imperial al incluir la canción tradicional paraguaya “Pájaro Campana” como leitmotiv de “On With The Show”

Their Satanic Majesties Request no tardaría en convertirse en una especie de disco maldito, factor de amores y odios, de rescates y olvidos, y el primer gran culpable de ello será nada menos que el excelente Beggars Banquet –junto con el single “Jumpin' Jack Flash”, donde se hace carne el espíritu de vuelta a las raíces extendido entre los colegas, una vez pasado y pisado todo el mambo del verano del amor. No había lugar para transiciones ordenadas. Se venían tiempos “duros”. Era hora de que otros recojan el guante, y de que cada uno volviese a donde pertenece.


Links: 
The Rolling Stones - Aftermath (1966)
Jefferson Airplane - After Bathing At Baxter's (1967)
Primal Scream - Vanishing Point (1997)