lunes, 3 de febrero de 2014

Juana La Loca - Revolución (1995)



Salvo la banda que nos ocupa y los hoy masivos y complacientes Babasónicos, quedó muy poco en pie del “Nuevo Rock Argentino” que, a principios de los noventa, venía a “barrer” con los ya dinosaurios de los ochenta.

El mundo había cambiado, la información empezaba a llegar más rápido, y el gran desafío era subirse a la ola o quedar boyando lejos. En ese contexto, la banda más convocante del momento, Soda Stereo, en una hábil jugada, decide pegar el volantazo y atender a las nuevas tendencias que llegaban desde las islas británicas, por lo que para la presentación en Obras de Dynamo (1992) contrata los servicios de un puñado de bandas alternativas emergentes. Por el contrario, para coronar el contraste, a unas pocas cuadras el peor Serú Girán concretaba una de las mayores muestras de patetismo que se recuerde en el espectáculo argentino.

Además de integrar la elite de los llamados a telonear al trío en Núñez, Juana La Loca resultó ser, sin duda, una de las bandas más vapuleadas de los últimos tiempos. Su líder, el verborrágico Rodrigo Martin, ha sido acusado de todo: ladrón, creído, loco, puto, tiramierda y otros epítetos hirientes, pintan un perfil cuanto menos polémico, adjetivo que al final es el que mejor lo define.

Lo cierto es que no son tantos los que repararon en su obra, o parte de ella, y no sería exagerado si dijera que la de Juana La Loca fue una de las interpretaciones locales del brit pop más convincentes, y perpetrada en tiempo real, lo que no es poco; Martin manejaba muy buena data y una melomanía que, hay que decirlo, lo ha hecho caer en la tentación más de una vez.

Formada a fines de los ochenta en la zona sur del Conurbano, para 1995 Juana ya contaba con su propio background en Die Schule y Cemento, un disco debut orientado al shoegaze (Electronauta, 1994), había taloneado a Depeche Mode en Vélez, disfrutaba algo de difusión y el padrinazgo de Daniel Melero, y también había tenido cambios en la formación, que a posteriori serían constantes, cimentando una existencia accidentada.

Revolución supone un cambio notable respecto de su antecesor, en tanto muestra a la banda más estilizada y enfocada en canciones gancheras con elementos sónicos. Capas y capas de guitarras, disparos de samplers y una base precisa alimentan sus once canciones, dotadas de una lírica sensual, algo ingenua y voladora que cae de la boca de Martin sin estridencias, en una deliberada toma de distancia con el realismo gritón que ganaba espacio en las radios.

Capítulos como “Dame eso”, “Agujeros negros”, “Hombre espacial suicida” y “Boomerang” denotan melodías sencillas y oídos muy atentos a las propuestas de bandas en boga como Pulp, Blur y Oasis y al power pop de Teenage Fanclub. También la influencia de la escena indie americana asoma en “Planeta infierno”, hermosa balada que recuerda un poco a “Nowhere Near” de Yo La Tengo.

Como contrapartida, el conjunto parece dilapidar oportunidades de convertir las limitaciones en virtudes y algunos arreglos, sobre todo de guitarra, adolecen de la ciencia necesaria para eyectarlos del campo de lo berreta. Cuánto tuvo que ver Joaquín Levinton en ello nunca se sabrá, pero lo cierto es que, tras su pronta partida, al guitarrista lo esperaba el éxito de la mano de Turf. Asimismo, el look y los mohines del grupo se asemejaban demasiado a los de la banda de Jarvis Cocker, algo que acertadamente irá siendo subsanado.

El disco fue editado por BMG (¿recuerdan cuando los sellos apostaban por bandas nuevas?) y acompañado por un más que decente margen de rotación en radio y TV. A la vuelta de la esquina había giras nacionales y limítrofes, más cambios de elenco, el disco Vida Modelo, una colaboración con Billy Preston, el soporte a Oasis en el Luna Park en 1998, un Teatro Astros y más escándalos. En las entrevistas Rodrigo Martin persistía con una arrogancia a veces defensiva, digna de los hermanos Gallagher. Y allá afuera, en la calle, el rock viejita ya era una cruda realidad.


Links:
Juana La Loca - Autoejecución (Cassette) (1991).
The Charlatans - Between 10th and 11th (1992).
Martes Menta - 17 Caramelos (1992).


8 comentarios:

Beefheart Smiles dijo...

Al fin volviste amigo! Que pasó con Serú que decís que fue bochornoso? A mi nunca me pudieron gustar, les hice fuerza y nada.

Tampoco sabía que acá tocaba nuestro Pomelo, el Joaco L.

Me lo podrás pasar en MP3's a este disco? Me dieron ganas de escucharlo.

Mastrángelo dijo...

Hola Capitán!

Ante todo, más allá de las virtudes indiscutibles de los integrantes, de la calidad de álbumes como Grasa de las Capitales, Serú Gilún también me parece insufrible. Su música no deja de recordarme a los documentales sobre los años de plomo y a la desinformación que cundía en el joven argentino (¿cambió mucho eso? mirá la grilla del Cosquín "rock"...).

En el 92 sacaron un disco muy vendedor pero... es como Genesis con We Can't Dance, editado en el año de Screamadelica. Pareciera que hay gente que no quiere ver que el mundo gira.

Y dieron dos shows en River en los que Charly apenas se podía mantener en pie, y que fueron la base de una de las peores películas del cine argentino, Peperina.

Sobre Levinton... bueh.. sí, tocó en este disco y se las piró para el rock pop cool palermitano.

Por último, no puedo pasarte el mp3 porque ¡no lo tengo! Es decir, tenía el CD original, pero lo vendí hace unos años (a muy buen precio debo decir), en un arranque de "limpieza" donde cayeron varias cosas de mi adolescencia como The Offspring.

El disco es escuchable, agradable, en última instancia, es bueno. Una especie de documento de época, que ha quedado medio anclado (maxime si no lo reeditan). Fijate en youtube si está.

Un abrazo

Astilla Dominguez dijo...

Excelente post y no puede estar de acuerdo. Siempre tuve que soportar burlas por ser fan de JLL y la verdad que más allá de eso, una burla, mucho más no había para decir. JLL se la bancó siempre con canciones de esas que te hacen mover la patita y te sacan una sonrisa.

Mastrángelo dijo...

Y sí, era complicado. Te burlaba el pseudo talibán rockero y la intelligentzia.
También al interior de los seguidores hubo actitudes que... no sé, los despidos de Rodrigo Martin, el plantón del Bs As Hot Festival, gracias al cual esa noche no pegué un ojo y no pude disfrutar de REM o Neil Young (?)... en fin.

Gracias por pasar, Astilla

Anónimo dijo...

Donde se puede escuchar autoejecuccion 1991??? LLevo años buscandolo y nada!

Mastrángelo dijo...

Y, es prácticamente inhallable. Yo no lo tengo, y sé de alguien que lo tiene pero perdí el contacto. Deberías dar con un fan de la primerísima época, o contactarte con la misma banda a través de Facebook.
Saludos

Anónimo dijo...

Llegué de casualidad a esta nota, excelente!
El disco Electronauta está en Spotify, un poco tarde la info y ya deben haberse enterado además...
Yo tengo ese CD, lo compré allá por el 97 cuando la banda explotaba con Vida Modelo. En esa época reeditaron los dos discos anteriores, la verdad era muy fanático de esta banda.
Después del disco Planeta JLL (1998) y el EP Vermouth (1999) sacaron un EP edición limitada que se llamaba Alucinaciones (lo conseguí en un show en Niceto, en el año 2001). A pesar de haber cambiado la formación entera ese EP prometía mucho pero fue lo último bueno que escuché de la banda.
Hoy a los 35 años me apena ver el estado actual de Rodrigo Martín, ojalá se recupere pronto, la verdad que esta banda me marcó en la adolescencia.

P. Mastrángelo dijo...

Gracias por el apasionado comentario.
Yo a Juana le perdí el rastro después de Vida Modelo, pero siempre le guardé cariño y respeto. Si vendí "Revolución" es un poco por pelotudo; Chacarita andaba agrandado escuchando a Can y a Butthole Surfers pero descuidando sus orígenes... Fue tan desatinada la decisión que si lo llegan a reeditar me lo compro sin dudas.

De la actualidad de Rodrigo he leído muchas cosas, algunas bastante crueles. Sea como fuere, a su modo Juana es una leyenda y espero que tenga la posibilidad de hacerla valer con el tiempo.
Saludos!