jueves, 20 de noviembre de 2014

Slowdive - Just For A Day (1991)



Para 1989, en el Reino Unido, bandas como AR Kane, Loop, The Telescopes y My Bloody Valentine, al margen del gran mercado, ya habían ensayado con éxito una suerte de redescubrimiento del poder anulador de la electricidad, llevado plano melódico con la  meta de ampliar posibilidades y convertir limitaciones en virtudes. Shoegaze terminaría llamando el periodismo de rock al conjunto de bandas preocupadas únicamente por aplastar al oyente con melodías escondidas tras capas de ruidos ondulantes y deformaciones varias, en detrimento de la imagen, reducida a una postura escénica descuidada y apática y una mirada fija en nutridas pedaleras… o, mejor, en el calzado de ocasión. Empero, el legado temprano de los primeros exponentes de la movida no sería tan unánimemente aclamado.

De hecho Slowdive, oriundos de Reading, no fue ajeno a este ninguneo, aunque sus primeros gestos cosecharan buenas reseñas; además, el quinteto pronto demostraría con hechos que lo suyo albergaba verdaderas pretensiones de trascendencia. Así, los refinados gustos del jovencísimo grupo inclinaron la balanza para el lado del dream pop, y su búsqueda sónica incorporó sucesivamente los paisajes supraterrenales de Cocteau Twins y el constante acecho de la canción perfecta de Ultra Vivid Scene o The House of Love, cuyo primer álbum de 1988 había sido editado por Creation, el sello que ahora también aceptaba a estos recién llegados.

Como para que no quedaran dudas, la formación que registra el EP Slowdive de 1990 presenta al frente no una, ni dos, sino tres guitarras en función de un complejo andamiaje sonoro, a cargo de los líderes Neil Halstead y Rachel Goswell (que compartían las voces y mantenían una relación sentimental) y Christian Savill, quienes superponen sus intervenciones al amparo de la base certera de Nick Chaplin (bajo) y Simon Scott (batería).

El primer larga duración aparece para ratificar lo sugerido en la tríada inicial de EPs: una música densa, etérea, donde las melodías yacen tras un manto de sonidos finamente saturados, llenos de reverb, que esconden las cándidas vocalizaciones hasta tornar casi indescifrables las palabras. Con estos elementos ya masticados, Just For A Day (1991) expone “de taquito” un placentero trip que arranca apenas insinuante con «Spanish Air», una extensa evocación del calor mediterráneo, para luego arremeter con todo de la mano de «Celia's Dream», un tema sobre el amor fugaz que remonta a «Pictures of You» de The Cure.

En la misma línea, el single «Catch The Breeze» y «Ballad of Sister Sue» hacen gala de las lánguidas armonías de Halstead y Goswell, rodeadas de bellas guitarras estiradas con delays largos, y desembocan en la intrauterina «Erik's Song», un pasaje de calma abisal que divide el disco y prepara el terreno para el lado B. Allí el material persiste en su homogeneidad («Waves», «Brighter»), de modo que la nota distintiva la provee «The Sadman», en cuyo desarrollo parece no ocurrir nada, hasta que un torrente de enceguecedora luz se abre, aflora, se desvanece y deja las cosas en su punto de partida.

La dramática «Primal» cierra este álbum sobresaliente que, no obstante, al poco tiempo recibiría un cimbronazo, una cachetada extensible a toda la movida shoegaze: nada menos que el golpe maestro de Kevin Shields y compañía, Loveless (noviembre de 1991), que dejará en offside a toda su descendencia, blanco asimismo de una creciente desconsideración por parte de la prensa, ya muy atenta al grunge y a un rock alternativo a punto de convertirse en norma.

Cada vez más hundidos en las sombras (sus miembros incluso han tenido que reinsertarse en el mercado laboral formal), tras un par de discos más –entre los que se incluye el rutilante Souvlaki, de 1994– la trayectoria de Slowdive, atravesada por el fracaso comercial, desembocará en una previsible separación. Rápidos de reflejos, mientras corría agua bajo el puente, Halstead y Goswell formaron Mojave 3, una vuelta de página orientada al country con la que recibieron al nuevo milenio, que los sorprenderá con una revalorización de esas que abren puertas para las giras de reunión.


Links: 
Slowdive – Pygmalion (1995) 
Catherine Wheel – Ferment (1992) 
Asalto Al Parque Zoológico – APZOO EP (2011)