viernes, 12 de agosto de 2016

Public Image Ltd. – Teatro Vorterix, 11/08/16



1) “No estoy escandalizado con lo que dije. No estoy comprometido. No estoy satisfecho” (“I'm Not Satisfied”, 2015). John Lydon aúlla mientras sus secuaces de Public Image Ltd. exhiben con altanería su lectura, recreación, manipulación, quizás parodia de las vanguardias, del punk, de la música disco, esa que hace cuatro décadas tuviera su auge mientras los Sex Pistols anunciaban su explosión e implosión casi simultánea. Francamente, no sé qué es lo que espera un pibe con una remera de Expulsados de un fanático de Captain Beefheart, Can o Peter Hammill, pero si lo que buscaba era “anarquía” de cotillón, se equivocó de góndola.

2) “Re-make/Re-model”, fue la semilla que plantó Roxy Music en su disco debut, en 1972. Rehacer. Derribar todo y empezar de nuevo, con los escombros, o sin ellos, no importa. P.I.L. supo recoger el guante con maestría y hacer escuela con ello, sin embargo, en este siglo XXI, la amnesia, la anemia, la nostalgia gana por goleada y con ese triunfo parcial (¡siempre!) prolifera la rebeldía empaquetada y la transgresión pelotuda. Empero, mientras afuera los corsés se siguen ajustando, los cimientos del Vorterix tratan de aguantar una estampida paquidérmica: los bajos de Scott Firth revientan el pecho y el baterista Bruce Smith (ex The Pop Group y The Slits) empuja con una perseverancia exasperante. A su derecha, el guitarrista Lu Edmonds (una especie de Hugo Varela dark) exprime posibilidades que los amantes de las etiquetas chotas jamás considerarán. Lydon estira las sílabas, las últimas las escupe. Gesticula, abre los brazos. Con su performance vocal, trae de regreso al indescriptible Damo Suzuki. No hay temas de los Pistols. No se necesitan. Nadie los pide.

3) El show apabullante, terriblemente parejo que ofrecen Lydon y cía. obliga una conclusión agridulce: que hay una avidez por cierta incomodidad, en virtud del hecho de que bandas como ésta, Wire o Swans siguen en la ruta y en gran forma, lo cual es genial. Sin embargo, es interesante reparar en las canas que peina esa gente, el lugar marginal que ocupa en el mercado y los tres gatos locos que han seguido el ejemplo. ¿Ya no hay valentía, ganas de discutir las formas, o al menos de reutilizarlas en vez de cumplir estándares? En 2016, a treinta y ocho años de su formación, P.I.L. está más activo que nunca, mira para adelante y –de la mano de una de sus mejores formaciones– persiste con su mentalidad deforme, anti-canción, la que antaño le costara el desdén y eyección de los grandes sellos discográficos. En ese sentido, más que una banda, P.I.L. parece, y de hecho es, ante todo un gesto irreverente. No hay remate.


Setlist: Albatross - Double Trouble - Know Now - This Is Not a Love Song - Deeper Water - Corporate - Death Disco - The One - The Body - Warrior - I’m Not Satisfied - Religion - Rise - Public Image - Open Up / Shoom.


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